lunes, 11 de mayo de 2015

Sacándole jugo a un libro


   

 

Título: Manuela en el museo.
Autor: KATJA CLEVER
Editorial: BUCHMANN, 2009
Precio aproximado: 12 euros
Manuela conoce por primera vez un museo y el cuento nos habla sobre todo de cómo es y de cómo funcionan estos lugares repletos de arte. Lo hace además de manera bilingüe en inglés y en español. Incluyendo en la parte final del libro una sección de vocabulario con imágenes y un CD de audio en ambos idiomas.  

Con respecto a los cuadros que aparecen a lo largo del cuento hay que decir que no son fotografías reales de los mismos, si no dibujos infantilizados basándose en grandes obras. Pero en ningún momento se hace mención ni a sus títulos ni a sus autores. 

Este libro nos ofrece un buen material de base sobre el que trabajar jugando con nuestros hijos pero también la oportunidad de enriquecernos en conocimientos artísticos si no dominamos la materia. ¿Juegas tú también? Te invitamos a que trates tu mism@ de recordar o intuir los autores y los títulos de las obras

Para los niños: esta es la propuesta (y te la redacto tal y como ha ido surgiendo. De hecho creo que es importante resaltar lo  indispensable de las adaptaciones particulares y personales que se hagan sobre la marcha pues garantizan que te estás ajustando al proceso de cada niño y dando vía libre a su creatividad.) 

Lo primero que hemos hecho ha sido leer el cuento en castellano.
Luego le hemos dado vida utilizando como teatrillo o escenario el propio libro puesto de pie y como personajes unas marionetas de trapo y madera. 

En la parte del cuento que habla del “guardarropa” del museo hemos utilizado unas piececitas de madera para luego poder recoger los abrigos de las marionetas. En este punto, como puedes ver, hemos  trabajado la identificación de los números y también las formas porque estas piececitas tienen su propio tablero donde encajarse. 
La excusa era que las colocábamos ahí para que no se perdieran durante nuestra visita al museo.  (Es el poder de las historias: narra, enlázalo todo convirtiéndolo en otro cuento que acompañe al libro) Nuestra memoria funciona a través de las emociones y la sorpresa más que a través de las infinitas repeticiones. La explicación está en que  la información nos llega a través de los sentidos y pasa por el sistema límbico (el encargado de las emociones) antes de pasar a la corteza cerebral (encargada de los procesos cognitivos) Por eso las historias (y más cuanto más elementos emocionales y sorpresivos utilices) funcionan tan bien.
El libro de Manuela te puede servir para hablar sobre transacciones económicas y jugar a comprar los tickets para el museo (incluyendo operaciones matemáticas), pero también sobre cuestiones más de “protocolo” o “convivencia”: hacer cola, respetar el turno, cómo pasear en el interior de un museo, el respeto hacia las obras de arte, pero sin olvidar  cuestiones más de ciencias como  la necesidad de vigilar la temperatura y la humedad para conservar en buen estado las obras de arte… (el libro da mucho juego y es adaptable a todas las edades, sólo se trata de poner la imaginación al poder)     




En nuestro caso nos interesaba especialmente  
el tema de las obras que aparecen así que preparamos con anterioridad: por un lado unas tarjetas con imagen fotográfica del cuadro y su título escrito abajo y por otro lado otra serie de tarjetas con una foto del autor y su nombre escrito abajo, además también de la firma.(Este tipo de tarjetas puede recordarte a los bits de inteligencia del método Doman. En este caso no nos hemos limitado a la mera presentación de los ítems si no que los hemos incluido en el juego) 



 ¿Cómo? las marionetas han sido las responsables, ellas han ayudado a Manuela a encontrar la foto de cada cuadro (simulando que se habían perdido del museo) y además a encontrar cuál era el pintor de cada cuadro. De manera improvisada los niños han jugado a pilla-pilla cada uno con una tarjeta y así uno de ellos con la foto del Guernica en la mano  corría detrás del otro gritando: Picasso, Picasso  mientras mamá decía “Picasso ¿dónde estás? que El Guernica te está buscando.”
La improvisación ha seguido su curso cuando el pequeño ha preguntado “¿qué lleva Goya en la mano?”  Refiriéndose a una paleta de pintor. Entonces hemos subido a la buhardilla, al estudio del abuelo (pintor y escultor) para acercarnos a sus herramientas desde el insight (Eureka) y entonces esa enorme tabla de madera, que habían visto otras veces, ha captado absolutamente la atención de los pequeños y ha cobrado todo su significado ¡¡sirve para pintar majas vestidas!!!  Así que han querido ponerse manos a la obra y que el abuelo les enseñase a usar la paleta. Para ello hemos encontrado unas más a su medida ;-) que se pueden hacer fácilmente con cartón.



El cuento de esta noche, en inglés (porque  por la noche nos hemos acostumbrado a que sean en inglés) ya lo han escogido, y está preparado en la cabecera de la cama ¿adivinas cuál es?